A propósito del resentimiento en las redes sociales

Tarde o temprano facebook lo descubre todo, como se caen las mascaras de muchos estos últimos días, resentimiento, desprecios, hipocresías. Dejen de teclear y salgan a vivir!!! Hay muchas cosas mas allá del debate en código binario que creen mantener. Lo peor es que el sistema nos trata como productos y nosotros lo permitimos aludiendo a nuestra libertad. Para los partidos políticos sólo representas un voto, para las empresas sólo representas consumo, para los bancos sólo representas dinero, para los medios de comunicación sólo representas el modelaje de un ser a la medida del sistema, para las redes sociales solo representas el monto de la publicidad que pueden vender. Esta trampa es consentida por todos e incluso la defendemos, en tanto la asociamos a nuestra libertad de expresión, pero como que no se trata de eso, no se trata de escribir unas líneas para despertar la inquietud de las demás personas, no se trata de comunicarle a nuestros seres queridos y amigos como nos encontramos, ni mucho menos de tratar de convencer a nuestros conocidos de las mejores decisiones a tomar en la vida real, no es un espacio para cambiar consejos y opiniones, es un espacio público por tanto esta diseñado para exhibirnos, pero porque el sistema concede, permite y propicia algo así, ¿qué quieren saber de nosotros? Y creo que lamentablemente la respuesta es absolutamente nada, no les interesamos como personas, pero recuerda que si como productos, capaces de reproducir los intereses del sistema dominante con cada una de nuestras apariciones en el espacio en digital destinado a nuestra participación, pero también a almacenarnos. Mientras no producimos lo que consumimos, por lo menos le decimos a los demás que deben consumir y planificamos nuestro próximo consumo y todo esto con una lógica vinculante de seres integrales que disfrutan la plenitud de su libertad. No solo el sistema nos considera un producto adecuado a sus intereses, sino que en realidad, en este espacio, no nos comunicamos, publicamos foto tras foto, comentario tras comentario y aprobaciones tras aprobaciones, pero no representan en ningún momento una comunicación salvo con uno mismo, nos exhibimos al púbico en tanto consideramos que es lo que se espera de nosotros, posamos para fotografías en tanto nos permitan un estatus social, conquistamos con un simple incremento de la participación en los perfiles de la persona que nos “interesa” pero no es mas que una fusión de las ideas con nuestra consciencia, ahora colectiva, programada en masa, con la misma ética, con poco margen al disentimiento, con la fracción de motivación que el sistema cree que nos corresponde. No digo que se deban abandonar las libertades conquistadas, solo creo que debemos saber hacer uso de ellas, porque y aquí considero que esta el verdadero dilema, mientras mas creemos poseer libertades, menos margen de acción tenemos, mas concesiones hacemos y por consiguiente mas esclavitud obtenemos a cambio de migajas de libertad. Pareciera que es natural resistirnos a las fuerzas que nos oprimen y en efecto lo es, al menos que no nos demos cuenta de lo que en verdad ocurre, tanto que lo consideremos una necesidad y luchemos por garantizar nuestra libertad de: tomarnos fotos frente a un espejo, de llenar nuestros muros de citas celebres en la mayoría de los casos descontextualizadas y de retwitear o aprobar las cosas que nos estamos perdiendo de vivir. No digo que no sobrevivamos a esto, evidentemente conquistaremos a alguien e incluso tendremos tiempo de enamorarla, de hacerle el amor, de dejarla o de construir una familia y seguramente llenaremos nuestra cultura con la que se este reproduciendo según la moda en las redes sociales y asistiremos a uno que otro evento que nos recomienden, pero en cada uno de los casos existirá un intento de desdibujar la separación entre la vida privada, de la pública. Ante esta realidad te invito a que hagas lo lógico, te invito a vivir y no a vivir el afán posmodernista de individualidad, satisfacción y placer, que los medios pretenden convencernos de llamar felicidad, te invito a vivir y a vivir plenamente, a disfrutar la sensación del viento golpeando tu rostro, a quedarte viendo una flor e incluso a olerla, a sonrreirle a otra persona, mejor aún si es un desconocido, a compartir con amigos sin necesidad de tomar fotos para que quede una constancia de que no eres extraño, que si tienes amistades, a leer directamente del papel, puede que un libro, a luchar por conquistar alguna reivindicación social, pero a aprender de ese proceso y de quienes necesitan, tanto como para luchar al igual que tu, a reconocer argumentos, a escuchar buena música mejor si no esta sonando en la radio, a ver una fila de insectos trabajar o a jugar con la lluvia, a nadar, a correr, a gritar, a llorar, a diseñar tu propia lista de cosas que hacer para dejar de sobrevivir y vivir en mayúscula y en negritas, y no te invito a que hagas todo esto para ser feliz, te invito a que lo hagas por simple interés, y es que considero que mientras mas nos dediquemos a ser felices, mas rápido obligaremos al sistema a respetarnos a considerarnos, a vernos como seres integrales y no como votos, mercancías, dinero, productos o producción. Respetémonos y ubiquémonos del lado que nos corresponde, del lado de la armonía entre iguales porque en fin de cuentas eso es lo que somos, iguales con ganas, con muchas ganas de todo, así que los intereses de unos no son mas importantes que los de otros, simplemente son distintos, pero pendiente que los distintos son los intereses, no las personas, definitivamente somos iguales y diversos y nuevamente iguales, tus sentimientos son importantísimos porque son tuyos, pero no son mas importantes que los de tus iguales. Te invito a vivir y a tener mucho cuidado al momento de teclear armas de destrucción masivas, te invito a vivir con una sonrisa que acompañe el placer de lo que haces y te invito a vivir sin que tengas que contármelo en público, guárdalo para cuando nos podamos ver, que seguro compartiendo un café apreciaré mucho más las aventuras de tu ser. Si quieres y para finalizar de la mejor forma posible, ubica en este espacio una consigna de lucha que acompañe estas líneas, motivadas en contra del resentimiento post electoral al que muchos queremos combatir, para empezar a construir una Venezuela sin cicatrices.

Published in: on 9 octubre, 2012 at 11:45 PM  Comments (2)  
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2 comentariosDeja un comentario

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  2. no se porque,ahora las redes sociales son un lio en mi computadora no me abre ninguna de mis redes sociales,no vivo de la politica ni me quiero inmiscuir pero por favor ya esta bueno ;quiero de vuelta la normalidad de las mismas a mi no me funcionan ninguna

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